CÓD.N04-S05-09 ONLINE

Ciudades, villas, aldeas y lugares. El orden jurisdiccional en el reino de Jaén a ojos de los ilustrados: de Colmenar a Ponz; de Ensenada a Espinalt

La organización territorial de la actual provincia –antiguo reino– de Jaén, al igual que todos los espacios de la vieja Castilla y actual España, es fruto de un proceso complejo en torno a la jerarquía urbana a lo largo de la Historia. A inicios de la Edad Moderna, observamos un conglomerado de ciudades, villas, aldeas, lugares, cortijos, heredamientos, etc., en que se organizaba el territorio. Una jerarquía muy diversa, con diferentes categorías poblaciones fruto de la herencia bajomedieval; máxime, si atendemos a las diferencias de regímenes: realengos –dependientes directamente del rey–, señoriales –pertenecientes a la nobleza–, eclesiásticos, etc.

Pues bien, y según el estado de la cuestión historiográfica, durante la Edad Moderna atendemos a una suerte de “depuración” a este respecto, en el período de construcción del estado moderno: un proceso por el que las villas, aldeas y lugares fueron paulatinamente tratando de desligarse del control ejercido por las urbes. En nuestro espacio de estudio, el reino de Jaén, en el siglo XVI eran solamente cinco las ciudades que controlaban todo el territorio: Jaén –la capital–, Baeza, Úbeda, Andújar y Alcalá la Real, constituyendo el resto villas o bien aldeas y lugares que, no contando con concejo propio, dependían administrativa y judicialmente de aquellas. Todo esto es lo que va a cambiar entre los siglos XVI-XVIII cuando, progresivamente, tantas aldeas, lugares o cortijos vayan segregándose de las ciudades para constituir villas por sí y para sí, como aparece en la documentación.

Pues bien, el objetivo de esta comunicación es atender a todos estos procesos jurisdiccionales a través de diversas fuentes manuscritas e impresas del siglo XVIII. Hablamos de fuentes documentales como el catastro de Ensenada; de libros impresos como las geografías de Espinalt o Tomás López; así como relatos de viajeros ilustrados.

La metodología consistirá en la puesta en común de todos estos tipos de fuentes –catastro, libros, relatos de viajes– que, de un modo u otro, informan acerca de aquellos procesos poblacionales, y dan noticia de cómo las aldeas se habían ido libertando del yugo de las ciudades. “Fue esta villa aldea de la ciudad de Baeza, hasta el año de 1628 que por privilegio del rey don Felipe IV fue separada, y hecha realenga”, dirá Espinalt sobre la villa de Rus; mientras que el Catastro de Ensenada dice de Castillo de Locubín “que la juridizion de este pueblo, en el nombramiento de dos alcaldes, es y pertenece a la Ciudad de Alcala la Real como aldea que es suya”. Se discutirá en torno a ello, en aras de entrever no sólo lo que las fuentes aportan, sino también aquella información que, con una u otra intencionalidad, omiten.

En los resultados de esta comunicación se observará como aquellos hombres letrados del siglo XVIII, desde diversas perspectivas –el viajero, el geógrafo, el historiador– vieron aquel proceso jurisdiccional complejo que, iniciado tiempos de Carlos V, seguía desarrollándose ampliamente en el reinado de Carlos III. Ello se aplicará al espacio concreto del reino de Jaén.

Palabras clave

Ciudades villas y aldeas Historia Moderna jurisdicción Reino de Jaén Urbanismo

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Los autores de la ponencia

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Francisco Javier Illana López

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José Miguel Delgado Barrado

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Juan Manuel Castillo Martínez

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